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ELVIS COSTELLO

2023

MY AIM IS TRUE

Año de publicación: 1977

Puntuación:

1) Welcome To The Working Week; 2) Miracle Man; 3) No Dancing; 4) Blame It On Cain;

5) Alison; 6) Sneaky Feelings; 7) (The Angels Wanna Wear My) Red Shoes;

8) Less Than Zero; 9) Mystery Dance; 10) Pay It Back; 11) I'm Not Angry;

12) Waiting For The End Of The World; 13) Watching The Detectives.

elvis costello my aim is true.jpg

2023

Nacido como Declan Patrick MacManus, un nombre tan cacofónico era inviable para alguien que quisiera triunfar en el mundo de la música popular. Del nombre artístico elegido para su carrera artística no es necesario explicar su origen (aunque casualmente Elvis Presley murió unas semanas después de publicarse este debut) y el apellido era simplemente un homenaje a su padre, quien había hecho sus pinitos en el mundo musical empleando a veces ese apellido ficticio. Elvis Costello era por entonces un músico sin banda que tenía su trabajo semanal alejado de la música (un poco así como uno de los personajes que aparecían en ‘Sultans Of Swing’ de Dire Straits), pero consiguió fichar por una pequeña discográfica y disponer de una banda de acompañamiento. Esta oportunidad única fue aprovechada y Elvis mostró sus credenciales con un debut de música variada tanto en estilos como en épocas evocadas en la música, remarcando su gusto por la melodía y el gancho pop.

 

Lo original de la propuesta de Costello lo observamos ya en la primera canción, ‘Welcome To The Working Week’, donde, tras un comienzo al estilo de los grupos corales de los años cincuenta, se convierte en una pegadiza pieza de pop-rock de sabor New Wave. En la letra también existe un curioso costumbrismo llevado al extremo. Muy parecida empieza a sonar ‘No Dancing’, enfundada en ese sonido Spectoriano de principios de los sesenta que lleva a un puente muy al estilo de los primeros Beatles y un sencillo estribillo con mucho gancho. Como resultaba habitual en los grupos New Wave de los inicios, abrazaban con naturalidad el sonido retro. Así, ‘Mystery Dance’ no representa nada más que las ganas de tocar algo de rock'n'roll clásico y la canción se volvería algo pesada si durara más del minuto y medio que apenas supera aquí. En ‘Sneaky Feelings’ se dirigen más hacia el boogie y tan solo llama la atención la diligente introducción de estilo swing que luego repiten en alguna ocasión más. En cambio, más acertado se muestra en la sensacional incursión en el reggae (muy en boga por entonces) de ‘Watching The Detectives’, demostrando que había entendido a la perfección ese lenguaje musical para apoyar en él su adictiva parte vocal.

 

Aunque para estribillo ultrapegadizo tenemos el de la brillante ‘Blame It On Cain’, con una letra (“Blame it on Cain / Don't blame it on me / Oh, oh, oh, it's nobody's fault / But we need somebody to burn”) que casi podría haberse aplicado un par de años después, tras un incidente en un bar con los músicos que acompañaban a Stephen Stills, donde un Elvis completamente borracho comenzó a soltar barbaridades racistas con afán provocativo. Puede tomarse como un garrafal desliz provocado por la ingesta de alcohol, porque Elvis era una persona sensible y eso aquí se nos muestra en una sentida balada como ‘Alison’, de deliciosos punteos de guitarra y una letra que muestra el lamento de quien ve el amor de su vida (no correspondido, dato importante) con una vida ya hecha y totalmente ajena a la suya. Sin embargo, con tanta composición original es normal que haya alguna que parezca una repetición de lo que ya nos ha mostrado en algún momento del álbum, como ocurre con ‘(The Angels Wanna Wear My) Red Shoes’. Demasiado tosca resulta también ‘Miracle Man’, siendo así lo más flojo del álbum.

 

Al estilo de los Kinks de los setenta, los más enfilados al rock norteamericano, se desarrolla la convencional ‘Pay It Back’, mientras que una guitarra rítmica que trae ecos de ‘Twist And Shout’ es la que sirve de inicio para ‘Less Than Zero’, una burla hacia el líder fascista británico Oswald Mosley. Era esto un gesto importante porque a finales de los setenta comenzó un repunte de la mentalidad fascista en el Reino Unido, centrada sobre todo en el discurso de la inmigración como motivo de la falta de trabajo y de las penalidades sufridas por la población en las crisis económicas padecidas en esos años. Para conseguir algo de notoriedad en la canción, busca un sencillo gancho vocal en esos “Hey, red” que Elvis va repitiendo mientras juegan con las paradas rítmicas. Es curioso que la canción donde mayor fiereza nos muestran se titule ‘I'm Not Angry’, apoyada en un brillante trabajo de guitarra que queda bien reflejado en el vibrante riff que caracteriza esta composición. Cierto regusto punk enseñan en ‘Waiting For The End Of The World’, aunque acaba perdiendo fuelle conforme avanza y se muestra más repetitiva.

 

Queda así un notable álbum de debut que es todo un logro dadas las circunstancias en que pudo tener esa oportunidad Elvis Costello y era el inicio de una deslumbrante serie de álbumes que mostrarán a toda una fuerza musical del momento, como una reencarnación moderna del malogrado Buddy Holly. En el año del punk, era un soplo de aire fresco descubrir algo como My Aim Is True. Como curiosidad, ‘Watching The Detectives’ no formó parte del LP original y fue incluida para su lanzamiento en Estados Unidos, pues había sido únicamente publicada como single en el Reino Unido.

THIS YEAR'S MODEL

Año de publicación: 1978

Puntuación:

1) No Action; 2) This Year's Girl; 3) The Beat; 4) Pump It Up; 5) Little Triggers;

6) You Belong To Me; 7) Hand In Hand; 8) (I Don't Want To Go To) Chelsea;

9) Lip Service; 10) Living In Paradise; 11) Lipstick Vogue; 12) Night Rally;

[BONUS TRACKS:] 13) Radio, Radio; 14) Big Tears.

Tras la buena acogida de su debut, Elvis Costello se dio cuenta de que necesitaba tener a gente implicada de verdad en el proyecto para poder progresar de manera positiva y poder centrarse en la música, que era lo que contaba. Para ello, reclutó a un bajista, un teclista y un baterista y los bautizó como The Attractions, un conjunto que le acompañará durante unos años. La guitarra será de momento exclusiva de Costello, quien no era un virtuoso pero sabía crear de vez en cuando melodías atrayentes con ella. Con estos mimbres y de nuevo con Nick Lowe en la producción, Elvis se va adaptando todavía más a los nuevos tiempos y los homenajes a la música de la década previa son cada vez más sutiles. También ha ganado confianza en el apartado lírico y se muestra más incisivo con las letras, aunque alejado del espíritu provocador sin más del movimiento punk que todavía estaba en auge.

 

Precisamente hace uso de la energía punk para darle una fuerza inusitada a ‘No Action’ y comenzar el álbum dándolo todo, pues de otra manera esta canción quedaría como la emulación de una canción de Buddy Holly. Pero que Costello entendía a la perfección la New Wave es más que evidente con un portento de composición como ‘This Year's Girl’, donde demuestra que sabe hacer lo mismo que Blondie sin perder su propia impronta. El pegadizo organillo y la sugerente parte vocal garantizan que se convierta en otra canción inolvidable de Elvis (Costello), con una letra de amante despechado que puede resultar ofensiva si se malentiende como un canto general hacia la mujer (“You want her broken with her mouth wide open / 'Cause she's this year's girl”). Tenemos más ejemplos de un buen entendimiento de la música actual, tanto como de la antigua, en ‘Pump It Up’, donde el desenfadado órgano sesentero alcanza un mayor protagonismo.

 

Un glorioso ritmo caracteriza y eleva a ‘The Beat’ al altar de la música de la época. Nada atrás se queda ‘(I Don't Want To Go To) Chelsea’, que es lo que hubiéramos esperado, por ejemplo, de The Clash debido a esa fiereza que transmite con un ritmo devoto del reggae y donde triunfa la incisiva melodía de guitarra que asoma en algunos momentos. Que por cierto, mediante ‘Lip Service’ es como si a su vez Costello les estuviera abriendo las posibilidades a Joe Strummer para escribir cosas como ‘Spanish Bombs’. Quid pro quo, como diría Hannibal Lecter. Y ya puestos a hacer extrañas analogías, podríamos decir que ‘You Belong To Me’ es como si hubiéramos metido en un cóctel la canción ‘Everybody Needs Somebody to Love’, ‘The Last Time’ de los Rolling Stones y a los primeros Who (Elvis parece que esté cantando como aquel primer Roger Daltrey). La mezcla queda ciertamente sugerente y mejor de lo que cabría esperar.

 

El poderío instrumental que demuestra en ‘Lipstick Vogue’ es más propio de una banda de rock aguerrida y competente, por lo cual es imprescindible resaltar el papelón que realizan The Attractions como inconmensurables acompañantes de Elvis. Escuchar cómo juegan con la tensión musical en el inciso instrumental es ciertamente magistral. A pesar de su introducción experimental, ‘Hand In Hand’ se mantiene como otro honesto homenaje a esa música que bordeaba el año 1960, mientras que ‘Little Triggers’ se implementa en la mejor tradición de la balada pop de principios de los sesenta. En un disco de una calidad tan alta, es inevitable que aparezca algo más discreto como ‘Living In Paradise’ o ‘Night Rally’, que palidecen en comparación con el resto de esta obra sin que sean en realidad unas canciones que desmerezcan estar ahí. En todo caso, podrían haber dejado en el olvido el single ‘Radio Radio’ porque no aporta nada a lo ya conocido, a pesar de su letra crítica con las emisoras de radio del momento.

 

En el bonus track ‘Big Tears’ encontraremos la guitarra de Mick Jones (The Clash), aunque es el órgano el instrumento que más destaca en un tema donde la voz de Elvis puede volverse un poco empalagosa por la forma de cantar algo intimidante. Es quizá la única objeción que se le puede hacer a este álbum, esto es, que no cuidó demasiado el apartado vocal y que en general deja una sensación de disco grabado con los medios justos y en un corto espacio de tiempo (que es lo que ocurrió en la realidad). Aun así, es merecidamente uno de los álbumes más aclamados de Elvis Costello y un placer asegurado para cualquier amante de la música. Pero todo tiene un lado oscuro y la fama que había adquirido no la llevó bien, o eso es lo que uno puede deducir de la adicción a las drogas y la vida alocada que cuentan las crónicas que adoptó.

2024

2024

ARMED FORCES

Año de publicación: 1979

Puntuación:

1) Accidents Will Happen; 2) Senior Service; 3) Oliver's Army; 4) Big Boys;

5) Green Shirt; 6) Party Girl; 7) Goon Squad; 8) Busy Bodies; 9) Sunday's Best;

10) Moods For Moderns; 11) Chemistry Class; 12) Two Little Hitlers;

13) (What's So Funny 'Bout) Peace, Love And Understanding?.

Proseguían los emocionantes primeros años de Elvis Costello con otra nueva remesa de nuevas composiciones y acompañado de los mismos músicos (The Attractions) y el mismo productor (Nick Lowe), de tal manera que se aprecia la evolución experimentada en los primeros álbumes. En Armed Forces no hay sorpresas evidentes, pero sí se dirigen con más naturalidad hacia un sonido retro que hacia la New Wave, mientras que el punk ya va quedando como algo residual. Lo significativo es que, a pesar de llevar una vida vertiginosa de giras y actuaciones, Elvis seguía tocado por la musa de la inspiración. Las ideas fluyen a raudales y no se le puede pedir más en tan poco tiempo, esto es, publicando un nuevo álbum por cada año.

 

Una de las canciones más conocidas de Elvis Costello es ‘Oliver's Army’, pero no es más que una canción retro para los aficionados al género y de las que fácilmente pueden escucharse con nostalgia. Podría tomarse como el equivalente inglés de ‘Groenlandia’ de los Zombies españoles (o sea, del conjunto español de los ochenta con ese nombre). Tan solo el teclado que suena tras cada estribillo y los repetitivos “I know, I know” del final de ‘Accidents Will Happen’ nos recuerdan que Costello es un artista contemporáneo y no un simple nostálgico de los primeros sesenta, pero se ha de reconocer que lo hace todo con gusto. Eso sí, ‘Chemistry Class’ parece una reescritura menor de ‘Accidents Will Happen’ a la que ha encajado el estribillo de alguna otra canción suya. Otro tema de estilo retro adecuadamente implementado es ‘Busy Bodies’, mientras que ‘Party Girl’ es una balada tranquila de potente estribillo.

 

Algo de rabia le sale en ‘Senior Service’, aunque la influencia del punk ya es historia y el sentido melódico le sale por todos lados para que esta canción condense en dos minutos una gran cantidad de ideas, todas buenas o muy buenas. La que sí recoge todo el poderío del primer Costello es la descomunal ‘Goon Squad’, de temática militar y con unos instrumentos que se asemejan a armas en su sonido y disposición dentro de un armazón instrumental vigoroso. Es como si nos sumergiéramos en la piel del protagonista, que se ve forzado a luchar en un escuadrón poco propicio al optimismo. De ‘Two Little Hitlers’ llama la atención el título pero la música no tanto, hasta que llega el estribillo y ya parece que comienza a repuntar la canción. En cambio, el impacto del emocionante y vibrante primer minuto de ‘Green Shirt’ se acaba diluyendo porque luego no sabe mantener el mismo nivel hasta que vuelve a repetir lo del principio. Pero se queda en el cerebro su original ritmo a intervalos.

 

Algunos temas pasan de manera más discreta, como ‘Big Boys’ o el funk forzado de ‘Moods For Moderns’. Tampoco habíamos escuchado todavía a Costello cantando un vals y ese hueco lo viene a cubrir con gracia ‘Sunday's Best’. El extenso título de ‘(What's So Funny 'Bout) Peace, Love And Understanding?’ corresponde a una canción no escrita por Elvis, sino por su productor, Nick Lowe, donde parece que se esté emulando el estilo de Bruce Springsteen, pero con originalidad. Así que esta canción se recomienda a los fans de este último. Los fans y no fans de Elvis Costello quedarán encantados con este álbum y la vitalidad que desprende, aparte de la originalidad de algunas de sus canciones.

GET HAPPY!!

Año de publicación: 1980

Puntuación:

1) Love For Tender; 2) Opportunity; 3) The Imposter; 4) Secondary Modern; 5) King Horse; 6) Possession; 7) Men Called Uncle; 8) Clowntime Is Over; 9) New Amsterdam;

10) High Fidelity; 11) I Can't Stand Up For Falling Down; 12) Black & White World;

13) 5ive Gears In Reverse; 14) B Movie; 15) Motel Matches; 16) Human Touch;

17) Beaten To The Punch; 18) Temptation; 19) I Stand Accused; 20) Riot Act;

[BONUS TRACK:] 21) Girls Talk.

EC Get Happy.jpg

La gestación de este nuevo álbum estuvo marcada por un famoso incidente durante la gira por Estados Unidos de presentación de Armed Forces. Bueno, lo de famoso incidente quizá no lo sea tanto porque la mayoría de gente no sabe quién es Elvis Costello y el resto se divide básicamente en quienes lo conocen por ser el marido de Diana Krall y, unos pocos, por su discografía y el incidente que pasamos a comentar. El hecho es que, tras un concierto en una ciudad perdida de Estados Unidos, coincidieron por la noche en un mismo bar Elvis y Stephen Stills, cada uno de ellos acompañados por sus respectivos músicos. Por aquella época, según cuenta el propio Costello, él era una persona muy ofensiva y arrogante, lo cual unido a la ingestión continuada de alcohol le llevó a insultar a Stills y sus compañeros de cualquier manera, llegando a proferir insultos racistas muy graves. Lo que pudo quedar como un execrable ejemplo de hasta dónde puede degradarse la condición humana, llegó a oídos de la prensa y la campaña mediática contra Elvis Costello se puso en marcha. Y así se le cerraron todas las puertas en un mercado tan suculento como el de Estados Unidos. Él se lo buscó, obviamente.

 

Obviamente, Costello no era racista ni podía tener semejantes pensamientos porque precisamente era uno de los artistas que apoyaba el movimiento Rock against racism, un movimiento que se activó urgentemente a partir del posicionamiento público de Eric Clapton a favor de políticos xenófobos que promovían un Reino Unido blanco y la expulsión de inmigrantes. Pero claro, una cosa es permitirte hacer humor negro sobre temas delicados porque quienes te escuchan saben que opinas justamente lo contrario y otra muy diferente soltar improperios insultantes de temas delicados y muy dolorosos para la gente que los sufre en Estados Unidos. El caso es que, tras ese incidente y todo lo que provocó en su contra, Elvis Costello quiso dejar constancia de su amor por la llamada música negra y se lanzó a grabar un álbum de sonido que podríamos denominar como Motown. Puestos a hacer sonido retro, no representaba ningún problema la opción de enfundar sus composiciones en una música devota del sonido característico de esa icónica discográfica estadounidense. Así pues, con la formación de guitarra, bajo, teclado (sobre todo órgano) y la continuidad en la producción de Nick Lowe, se lanzaron a la nueva aventura.

 

La verdad es que elegir una de las canciones más convencionales del disco, ‘Love For Tender’, como primer corte es un error de cálculo, aunque contenga los ingredientes y el estilo que escucharemos a partir de ese momento. Pero claro, tampoco podemos pretender que una veintena de canciones suenen diversas y diferentes, que esto no es un álbum de Wire (de los setenta, claro). Habrá, por tanto, más temas aparte del primero que parezcan un relleno, como es el caso de ‘Beaten To The Punch’, ‘I Stand Accused’ o la versión de ‘Can't Stand Up For Falling Down’, esta última elegida como single quizá para poner en relieve lo nada fundamentadas que estaban las acusaciones de racismo, puesto que había sido un single del dúo afroamericano Sam & Dave. Las canciones se sucederán a un ritmo vertiginoso (tan sólo tres de ellas superan escasamente los tres minutos de duración), así que la diferencia residirá en fijarse en los detalles de interés, cuando existen: las líneas de bajo de ‘Opportunity’; un ritmo más combativo en ‘Black & White World’; el estribillo apasionado de ‘Temptation’; los toques de teclado del bonus track ‘Girls Talk’, etc.

 

Algo hay del Costello primigenio y en ‘Possession’ sabe transmitir esa pasión y entusiasmo juvenil que tenía en sus inicios, aunque de canciones como ‘King Horse’ percibimos que contienen ideas recicladas de sus álbumes previos. Se hace eco mediante la vibrante ‘The Imposter’ de la música ska que entusiasmaba por aquellos años en el Reino Unido, quedando como la mejor canción del álbum que se contrapone, por este motivo, a una de las más flojas, que es también en modo ska y bajo el título de ‘Human Touch’. La misma aflicción causa la voz de Elvis cuando suena desastrosa en ‘High Fidelity’ o ‘5ive Gears In Reverse’, si bien tampoco parece que se hubiera conseguido mucho más con una voz mejor. En cambio, en lo que uno debe fijarse cuando escucha ‘Men Called Uncle’ es en el teclado porque sus sencillas pero memorables melodías denotan el talento de su autor, aunque por lo demás tampoco ofrece nada interesante. De hecho, una canción como ‘Clowntime Is Over’ queda mucho más discreta porque uno se queda indiferente ante el trabajo del organillo.

 

Acierta con el vals de ‘New Amsterdam’, pero vuelve a caer en las redes del reggae en ‘B Movie’, en esta ocasión con poca gracia y sin mucho gancho. Las canciones lentas sufren más debido a la instrumentación básica elegida: ‘Secondary Modern’, ‘Motel Matches’ (en esta última al menos la batería muestra un trabajo diferenciado y eso la eleva por encima de la media). Para la final ‘Riot Act’ se olvidan de todo lo que han hecho a lo largo del álbum y se lanzan a un estilo de balada épica nada habitual en The Attractions pero que aquí se convierte en un respiro final, máxime después de escuchar un sonido bastante uniforme todo el tiempo. De esta manera, si quisiéramos hacer un resumen de los puntos a favor y en contra de este álbum, diríamos lo siguiente:

  • Punto a favor: el dinamismo conseguido con mucha cantidad de canciones de poca duración.

Puntos en contra: la monotonía en el sonido y los errores típicos en la producción.

TRUST

Año de publicación: 1981

Puntuación:

1) Clubland; 2) Lovers Walk; 3) You'll Never Be A Man; 4) Pretty Words; 5) Strict Time; 6) Luxembourg; 7) Watch Your Step; 8) New Lace Sleeves;

9) From A Whisper To A Scream; 10) Different Finger; 11) White Knuckles;

12) Shot With His Own Gun; 13) Fish 'n' Chip Paper; 14) Big Sister's Clothes.

Se mantenía el ritmo frenético de un álbum por año (que en 1981 será todavía más frenético) y Elvis Costello retoma su carrera, estilísticamente hablando, justo en el punto donde lo había dejado antes de desviarse en Get Happy!! hacia la música afroamericana. Encontramos aquí una nueva remesa de canciones de esencia pop con toques artísticos, en algunos casos, que las alejan del pop lineal de consumo. El grupo sigue siendo el mismo, The Attractions, con Nick Lowe en la producción, así que todo vuelve a depender del estado de forma e inspiración de Elvis en sus nuevas composiciones, quien ya no está en su momento álgido. Pero todos reman en la misma dirección, que es lo importante.

 

Para empezar, ‘Clubland’ nos remite al Costello atascado que acaba resolviendo ese atasco mediante un estribillo sencillo y vistoso, si bien la gracia de antaño para solventar esas situaciones no aparece ahora. Esa gracia, por desgracia, tan sólo aparecerá en ‘White Knuckles’, una canción que sí nos recuerda a ese primer Elvis creativo de puentes y estribillos imprevisibles con estilo propio. De lo más parecido a un tema clásico de Elvis C. que encontraremos aquí es ‘You'll Never Be A Man’, gracias al adictivo piano de la introducción, algunos alardes de la batería y, por supuesto, un apartado vocal con cierto gancho que alcanza su punto álgido en el puente (donde canta “I got the password, I got persuasión / A proposition for invasion of your privacy / Give yourself away and find the fake in me”) pero no en un estribillo que se alarga demasiado y pierde fuelle por ello.

 

El ritmo tribal que acompaña desde al principio ‘Lovers Walk’ se transforma luego en un ritmo lineal que estropea la buena sensación inicial, aunque al menos en los últimos veinte segundos añade una guitarra que hubiera hecho las delicias de Robert Fripp. Una percusión creativa es también lo que acompaña y eleva por encima de la media la pegadiza ‘New Lace Sleeves’. También encontraremos un ritmo original pero demasiado repetitivo en ‘Strict Time’, que siempre será preferible al relleno de ‘From A Whisper To A Scream’. Sin embargo, una de las mejores canciones es la más sencilla en arreglos, puesto que ‘Shot With His Own Gun’ es una balada dramática de piano donde la voz de Elvis encaja a la perfección y el piano nos regala varias melodías igualmente emotivas, demostrando esa máxima, que a veces se cumple, de que menos es más.

 

Lo que más abunda en el disco es lo menos novedoso, esto es, lo que nos recuerda a su producción anterior (por ejemplo, ‘Pretty Words’ parece un descarte de Get Happy!!) o lo que se adscribe a estilos reconocibles como el rockabilly de ‘Luxembourg’ o el pop mezclado con honky-tonk de ‘Fish 'n' Chip Paper’. Y bueno, que no nos engañe esa serenata disfrazada de pop y titulada ‘Different Finger’. La que está muy bien llevada por un sonido de órgano es ‘Watch Your Step’, cuyo tono intimista mantiene el interés, mientras que el final acústico y repleto de panderetas de ‘Big Sister's Clothes’ es un poco decepcionante aunque busque una cierta intimidad. Trust no queda entre las mejores obras de Elvis Costello, pero contiene suficientes momentos de interés para que su escucha no suponga una pérdida de tiempo. En todo caso, no olvidemos que se trata de su quinto álbum en cinco años.

2026

ALMOST BLUE

Año de publicación: 1981

Puntuación:

1) Why Don't You Love Me (Like You Used To Do)?; 2) Sweet Dreams; 3) Success;

4) I'm Your Toy; 5) Tonight The Bottle Let Me Down; 6) Brown To Blue;

7) Good Year For The Roses; 8) Sittin' And Thinkin'; 9) Color Of The Blues;

10) Too Far Gone; 11) Honey Hush; 12) How Much I've Lied.

2026

Nuevamente Elvis Costello volvió a mirar hacia la música estadounidense, como había hecho en Get Happy!!, pero esta vez para grabar música blanca (country) en vez de música negra (Motown). Hasta ahí, tampoco hay nada que objetar. Sin embargo, la portada resume bien la sensación que deja este álbum dedicado a versiones de canciones de country. Ni siquiera hay composiciones originales y los músicos se limitan a tocar igual a como lo haría cualquier grupo country del montón, creando una sensación de vulgaridad que acaba provocando desolación en el oyente. De nada sirve que Elvis cuente con los servicios de un experimentado guitarrista como John McFee para tocar sobre todo la pedal steel que tanto sabor country aporta al sonido. Es comenzar a escuchar ‘Why Don't You Love Me (Like You Used To Do)?’ y empezar a pensar si todo será así, es decir, si las canciones se irán sucediendo para no dejar ningún recuerdo una vez acabadas. Por desgracia, eso será así. Y no es sólo que se olviden rápidamente, sino que dejan la sensación de habernos hecho perder el tiempo.

Lo mejor que consigue es sonar pasable, como por ejemplo en ‘I'm Your Toy’, una composición de Gram Parsons que grabó en su etapa con los Flying Burrito Brothers con el título de ‘Hot Burrito No. 1’. Y quizá suene mejor porque consigue trascender la etiqueta de country gracias al notable trabajo del pianista Steve Nieve. No es de extrañar que la otra canción interpretada de Parsons, ‘How Much I've Lied’, sea otro de los temas que puede escucharse con cierto agrado, pues nuevamente el piano vuelve a darle la suficiente personalidad para que no parezca otra versión vulgar como las que pueblan este disco. En ‘Too Far Gone’ parece que la guitarra esté tocando la melodía de una nana, pero al final resulta ser otra de las pocas canciones pasables de este penoso álbum. Pero es que tampoco hay ya mucho más que salvar.

Para animar un poco el disco, interpretan el rock'n'roll mezclado con algo de country de ‘Honey Hush’, pero para cuando uno ha llegado a ‘Color Of The Blues’ ya está un poco harto de la típica guitarra pedal steel que suena a lo largo del álbum. Para quien esté acostumbrado al country o sea este uno de sus estilos predilectos, seguramente no tendrá problema con ello, pero para el resto es monotonía pura. Aparte, la voz de Costello no es la adecuada para cantar una balada como ‘Sweet Dreams’ y la modulación no le sale bien. Está claro que había hecho una incursión en un terreno totalmente ajeno en el que no podía aportar nada. Almost Blue supone un período de relajación para pausar el trabajo de componer material nuevo, pero tampoco hacía falta que publicara estos pasatiempos sin gracia ni originalidad. Este álbum sí es un insulto a Estados Unidos y no lo que ocurrió con Stills, que al fin y al cabo fue fruto de una borrachera mezclada con soberbia. Quizá por eso parezca abochornado en la portada.

IMPERIAL BEDROOM

Año de publicación: 1982

Puntuación:

CD I: 1) Beyond Belief; 2) Tears Before Bedtime; 3) Shabby Doll; 4) The Long Honeymoon; 5) Man Out Of Time; 6) Almost Blue; 7) …And In Every Home; 8) The Loved Ones;

9) Human Hands; 10) Kid About It; 11) Little Savage; 12) Boy With A Problem;

13) Pidgin English; 14) You Little Fool; 15) Town Cryer.

CD II: 1) The Land Of Give And Take; 2) Tears Before Bedtime; 3) Man Out Of Time;

4) Human Hands; 5) Kid About It; 6) Little Savage; 7) You Little Fool; 8) Town Cryer;

9) Little Goody Two Shoes; 10) The Town Where Time Stood Still;

11) … And In Every Home; 12) I Turn Around; 13) From Head To Toe;

14) The World Of Broken Hearts; 15) Night Time; 16) Really Mystified;

17) The Stamping Ground; 18) Shabby Doll; 19) Man Out Of Time; 20) You Little Fool;

21) Town Cryer; 22) Seconds Of Pleasure; 23) Imperial Bedroom.

Tras el entretenimiento ligero que debió suponer Almost Blue, Elvis Costello volvía a retomar la dirección artística de sus inicios, es decir, implementando sus composiciones bajo un eclecticismo que le deja vía libre para experimentar con cualquier estilo y todo tipo de arreglos. Con la intención de no volver a sonar como siempre y también para intentar llevar más lejos su música, se olvidó de Nick Lowe como productor y para esa tarea se hizo con los servicios del legendario Geoff Emerick, aquel que empezó su carrera a lo grande como ingeniero de sonido en Revolver de los Beatles y nunca perderá ese prestigio merecidamente adquirido. Al menos hasta que publicó sus memorias en 2006 (El sonido de los Beatles, en su título original Here, there and everywhere) y lo pusieron de vuelta y media, pues se mostraba muy crítico con algunas de las personas para las que había trabajado. Por otra parte, la reedición en CD de Imperial Beedroom en 2002 incluye un segundo disco repleto de tomas alternativas y descartes, excesivo a todas luces porque contiene más cortes que el primer disco, es decir, el original.

 

En todo caso, con el primer disco, el original, uno ya tiene suficiente porque contiene quince canciones y eso significa que hay un poco de todo, pero sobre todo canciones que se olvidan rápidamente, sea porque suenan desenfadadas y prescindibles (‘Tears Before Bedtime’) o porque son tan discretas que pasan sin pena ni gloria, como por ejemplo ‘The Long Honeymoon’, ‘Kid About It’ o ‘Town Cryer’. De esta última podemos escuchar en el segundo disco una versión más rápida que realza un poco más el estribillo y deja una mejor impresión. A pesar de su inicio y final en modo punk, ‘Man Out Of Time’ es la típica balada retro que no aporta nada, si acaso resta en vez de sumar, a diferencia de la algo más elaborada ‘Boy With A Problem’, que al menos permite atisbar una progresión musical y que la canción no se acabe sin darnos cuenta. En el segundo disco sí podemos escuchar una versión exclusivamente punk (o más bien lo que podemos entender como punk en Costello) de ‘Man Out Of Time’, lo cual significa que su manera de trabajarla en el estudio fue transformarla casi por completo, aun sin conseguir mejorar nada con semejante metamorfosis. Por el contrario, y titulada como su álbum previo, ‘Almost Blue’ es una reposada balada aires jazzísticos e inspirada en las de Chet Baker.

 

Llega el momento de hablar de los parecidos razonables o a veces sospechosos. En lo positivo, uno parece atisbar los orígenes de Pulp en el estilo y la manera de cantar en ‘Beyond Belief’, si bien durante la canción irá acelerando el tono hasta el estribillo, en el estilo clásico pero imprevisible de Costello. En ‘Shabby Doll’ acaba cansando la repetición del título y por lo único que se le puede recordar es por la inclusión de un piano que presenta reminiscencias, por no decir que imita descaradamente, al de ‘Bangla Desh’ de George Harrison. Cuando vuelve a echar una mirada más decidida a los Beatles, que para algo estaba Geoff Emerick por ahí, es cuando consigue una notable muestra de efervescente pop orquestal como ‘…And In Every Home’ y el jovial pop de pegadizo estribillo de ‘The Loved Ones’, acercándose por fin al Costello que había maravillado a finales de los setenta, al contrario que en ‘Pidgin English’, en la cual se agradece la variedad melódica, pero en conjunto no transmite la magia de antaño, como si algo se hubiera perdido en el camino. ‘You Little Fool’ también posee algunos ganchos vocales como esos “You, you” tan efectivos de los coros. Por otro lado, ‘Human Hands’ posee una introducción que está tomada prestada de alguna canción de rock progresivo de cuyo nombre no puedo acordarme, pero al menos en su estribillo se aprecia algo del estilo propio de Elvis (Costello), como también, debido a su vistoso teclado, ‘Little Savage’ podría pasar por un descarte de Get Happy!, un álbum que en sí mismo ya podía catalogarse como cobijo de descartes.

 

En el segundo disco de contenido adicional no encontraremos nada relevante porque en su mayor parte se nutre de demos y tomas alternativas del primer disco. Las novedades no son tantas si nos fijamos en que ‘The Land Of Give And Take’ es una versión alternativa de ‘Beyond Belief’, más incisiva con la batería, y que ‘Little Goody Two Shoes’ es el germen de la futura ‘Inch By Inch’ de Goodbye Cruel World, aquí con mayor energía y en estilo de big-band. También se incluyen varias versiones de escaso interés que están colocadas consecutivamente para que no nos liemos: desde ‘From Head To Toe’, de Smokey Robinson, hasta ‘Really Mystified’, todas ellas con resultado dispar. Por lo demás, tenemos el inofensivo country-pop de ‘I Turn Around’ y el olvidable vals de ‘Stamping Ground’, que hubiera requerido una mayor dedicación. En último lugar, resulta curioso que en el LP original no se incluyera ‘Imperial Beedroom’, pero las razones son obvias cuando se ha escuchado un tema tan superfluo.

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